Aquí os dejo un artículo publicado por Javier Gallego, relativo a la consideración que él tiene sobre los escraches, pero sobre aquellos que a diario nos realizan las clases políticas, con sus decisiones, con sus actuaciones, que están hundiendo más y más a los ciudadanos de este país.
Nos
habéis perseguido a todos.
Primero fuisteis a por los jubilados pero como vosotros tenéis la jubilación
asegurada, no os importó hacerles daño. Después fuisteis a por los enfermos,
los discapacitados, los dependientes y como vosotros no tenéis problemas de
dinero, no os importo cargar a las familias con un peso que no pueden soportar.
Entonces fuisteis a por los funcionarios, los médicos, los profesores. Fuisteis
a por nuestra sanidad y a por nuestros colegios porque vosotros tenéis los
vuestros asegurados. Protestamos y no os importó enviarnos a los antidisturbios
a que nos hicieran daño.
No os
importó que hubiera millones de parados y fuisteis también a por ellos. Les
quitasteis un pedazo de lo poco que les queda y les gritasteis que se
jodan en mitad del Parlamento. Y empezasteis a jodernos a todos los
demás, a la cultura, a los mineros, a todos los contribuyentes. Fuisteis a por
todos nosotros y no os importó hacernos daño para no hacérselo a los vuestros.
Los bancos vinieron a por nosotros y vosotros nos quitasteis los cuatro cuartos
que nos habían dejado en los bolsillos. Ellos nos robaban, vosotros hacíais
negocio con nuestro dinero. Volvimos a protestar y nos disteis la espalda de
nuevo.
No
queríais ver cómo la gente saltaba por las ventanas o se colgaba del cuello. Los bancos que nos habían puesto la
soga iban a por los que menos tenían y les dejasteis hacer. Dejasteis que se
aprovecharan con las preferentes de los más indefensos y vulnerables y jamás
perseguisteis a los timadores. Dejasteis que algunos se quitaran la vida
angustiados por su desahucio. Les empujasteis al vacío sin mover un solo dedo y
permitisteis que pelotones de policía siguieran sacando a la gente de sus casas
a empujones. Podríais haberlo evitado pero seguíais mirando para otro lado.




















