Aquí os dejo la segunda respuesta que he encontrada contestado al inclito Martín Ferrand, publicado en la página web www.altergloblal.net
En respuesta al artículo "La dictadura del funcionariado" del Sr. Manuel Martín Ferrand.
Con gran "alegría" se utiliza hoy en día la palabra DICTADURA (y la escribo así, con mayúsculas, porque las palabras tienen significados y las consecuencias del significado de esta palabra son, sin duda, mayúsculas). Con mucha "alegría" y "ligereza" se lanza una palabra al vuelo y (los publicistas, psicólogos y sociólogos lo saben bien) queda ahí, en el subconsciente colectivo, sumándose a otras muchas palabras que desde un tiempo a esta parte algunos esbirros asocian a otra palabra: FUNCIONARIO.
Aunque a estas alturas no debería ser necesario definir qué es una persona funcionaria, digamos que se trata de alguien que, con determinado tipo de modalidad contractual, trabaja para alguna de las Administraciones o Servicios públicos. En general suele utilizarse para TODAS las personas que trabajan para ese tipo de organizaciones, sean funcionarias o no (para las Administraciones públicas trabaja tanto personal funcionario, como contratado laboral, fijo, eventual o discontínuo, personal interino o personal subcontratado [personas que, teniendo una relación contractual con una empresa privada, trabajan dentro de y para la Administración Pública]).

