Habéis dejado que se arruinen miles de
empresarios, que empresas con solera y con antigüedad, hayan echado el cierre,
y tengan que despedir a todos sus trabajadores.
Habéis hecho que tengamos que mantener
a todos los bancos, con dinero público a espuertas, cuando han sido los que han
endeudado al pueblo para y por siempre y que, además, han cerrado el crédito.
Habéis destrozado todo el estado de
bienestar, cerrando hospitales, geriátricos, cobrando a los niños por utilizar los
comedores sociales, y habéis cometido una y mil tropelías. No importa si se
mueren viejos en soledad, sin asistencia, que una persona tenga que abonar su
traslado en ambulancia para que le hagan un tratamiento; qué importa si la
operación quirúrgica se demora seis meses, lo importante es ayudar a toda esa
panda de usureros, y allanar el camino hacia las privatizaciones.
Habéis permitido que se hayan quedado
con todos los ahorros de cientos de personas, mayores, sin cultura, haciéndoles
creer que su dinero iba a un fondo fijo, cuando realmente los estaban metiendo
en unos productos llamados Preferentes, y ahora nadie quiere saber nada de
ellos.
Habéis permitido que los gestores que
han arruinado los bancos y las cajas de ahorro de este país, se vayan de
rositas, con indemnizaciones multimillonarias, insultantes, pagadas, y eso es
lo más lamentable, con dinero público.
Habéis destrozado la vida de un montón
de trabajadores que estaban sirviendo al público, en organismos, estamentos,
empresas, de carácter público, echándolos sin miramiento a la calle, todo para
lucrar a vuestros amigos y contactos a través de las privatizaciones.
Habéis cortado, más bien habéis negado
el derecho a la Justicia, a millones de ciudadanos, que no podrán costearse la
defensa de sus legítimos derechos, porque habéis creado una justicia elitista.
