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martes, 18 de junio de 2019

IX MEDIO MARATON DE LA NATURALEZA

Los cuatro de Navalmaraton en Hoyos del Espino
Granada fue la última etapa que había realizado casi al final de la temporada. Una temporada que ha sido algo larga, con ritmo algo más lento, y que ha quedado condicionada por las molestias en el piramidal, que desde abril me ha hecho parar más que entrenar. 
Poco a poco pude salir a correr un poco, a hacer algunos entrenamientos largos, y con ese botín en el cuerpo, decidí inscribirme a la novena edición del Medio Maratón de la Naturaleza, que tenía lugar en la población abulense de Hoyos del Espino. 
Dos características definen esta prueba; por una parte, la altitud, ya que estamos hablando de una carrera a 1.500 metros de altitud, que para los corredores que entrenamos a muchísima menos altitud, se nota; y por otra parte, que era una carrera exigente, por pistas, pero por montaña. Aún así, decían que era más asequible que otras citas de montaña. 
Así que, al final, conseguí convencer a mis compañeros Luis y Andrés, y allí nos esperaría Berna. Además, la temperatura, se preveía fresca, lo cual ya era un aliciente, máxime para mí, que el calor me machaca bastante. 
El sábado amaneció, y a eso de las ocho, nos encaminamos para la carrera. Tras salvar el Puerto del Pico, con sus curvas, llegamos a Hoyos. La mañana era fresca, aunque con el sol luciendo con intensidad. Recogimos el dorsal y la camiseta que daban al principio, teniendo que esperar bastante tiempo, para una prueba con casi cuatrocientos inscritos, y es que solo había dos personas para atender a todos los corredores. Aún así, recogimos y nos fuimos para el coche a cambiarnos. 

martes, 7 de mayo de 2019

XXXVII MEDIO MARATON CIUDAD DE GRANADA

Haciéndonos alguna foto

Allá por el mes de junio de 2018, en la Asamblea General del Club, se decidió que la prueba oficial de Medio Maratón para la temporada 2018/2019 sería el Medio Maratón Ciudad de Granada. La carrera era el sábado por la tarde, lo que para las salidas oficiales siempre es más positivo, porque yéndote el día antes, te permite disfrutar de la ciudad. 
Pero este año la fecha fijada, el día 27 de abril, chocaba con la adelantada convocatoria de las elecciones generales, que serían el domingo día 28, y que afectó a pruebas en España, como el Maratón de Madrid. Pero, rápidamente, la organización, emitió un comunicado diciendo que no había problemas con la carrera, y que ésta se haría. 
Las circunstancias con las que iba a afrontar esta prueba, exigente por otra parte, según los comentarios de conocidos, no eran las mejores, por cuanto el músculo piramidal, me está dando más lata de la esperada, y es que desde el día 24 de marzo, que corrí el Medio Maratón de Badajoz, de todos los intentos que hice, solo pude entrenar seis días antes de la carrera, y siempre con molestias, y el resto de intentos las molestias eran bastantes, lo que me impedía salir. Contando, igualmente, que día que salía, hacía muy difícil salir el siguiente. Pero estaba inscrito, y, en principio, iba a estar en la línea de salida. 
La fecha en la que la carrera se celebraba aventuraba bastante calor, pero al empezar a las 19:30 horas, haría que la temperatura menguara un poco, o al menos eso esperaba. 
Partimos el viernes a media mañana con dirección a la ciudad nazarí, y rondando las cinco de la tarde ya estábamos en nuestro destino. Llegamos al hotel, dejamos los bultos, y nos acercamos a recoger el dorsal, a la Feria del Corredor, situado en el Complejo Deportivo Nuñez Blanca, donde acabaría la carrera al día siguiente. Estuvimos haciéndonos algunas fotografías, y, ya tras esto, fuimos a tapear por los bares de la ciudad, que tenía un gran ambiente. Alrededor de la medianoche, nos retiramos para el hotel. 

lunes, 1 de abril de 2019

V MEDIO MARATON DE BADAJOZ

Antes de salir
Con temores, por los problemas físicos que arrastro, llegaba una nueva cita con un Medio Maratón, en este caso, concretamente, con el de Badajoz. Y es que, a pesar de haber levantado un poco el pie después de Valdelacalzada, tras Mérida, empecé con problemas en el piramidal, que me impedían entrenar con normalidad. Así que con toda esta situación, el lunes antes, me puse en manos de Oliver, mi fisioterapeuta, quien tras una intensa sesión, me recomendó que no hiciera nada hasta el domingo de la prueba, y que realizara bastantes estiramientos. 

Así que la semana transcurrió esperando que llegara el fin de semana, notando en cada momento, bien de forma real, bien de forma figurada, molestias en la zona del piramidal, lo que me hacía que por la cabeza me rondaran situaciones bastantes negativas. 
Al final, el domingo, muy de madrugada, me levanté, eran las 5:15, y a las seis nos pusimos Carlos y yo camino a la capital pacense. Éramos los únicos del club, que saliendo de Navalmoral, íbamos a participar en esta prueba, Carlos en el maratón, yo en el medio maratón, y es que algún compañero más quiso correr, pero la organización cerró demasiado pronto el plazo de inscripciones, aún cuando éstas no se habían completado. En menos de dos horas estábamos en Badajoz, y fuimos a coger el dorsal, con la bolsa. 
Después nos juntamos con Alberto, que afrontaba su medio maratón número cien, y Natalia. Carlos se fue para la salida, ya que el maratón tenía la salida programada a las nueve, y nosotros, los del medio maratón, lo hacíamos un cuarto de hora más tarde. Fue en este intervalo, donde me tomé mi ya habitual zumo y plátano, con los que afronto estas carreras, además del ibuprofeno para mitigar los posibles dolores, así como me apliqué crema en la zona afectada. Así que, con todos estos elementos, salí para la zona de salida. Al ser tan temprano, la mañana se presentaba fresca para salir en tirantes, pero las previsiones hablaban de temperaturas más altas según fuera avanzando la matinal.

martes, 19 de marzo de 2019

XIII MEDIO MARATON DE MERIDA

Tras recoger los dorsales

Mérida, la antigua Emérita Augusta romana, constituía la siguiente etapa de mi carrera hasta el número cien de los medios maratones, único objetivo que tengo ahora, que espero no me explote en la cara. 
Tras pasar los carnavales, y con pocos entrenamientos, porque me encontraba algo cansado, al final, nos fuimos a Mérida, en una mañana soleada, que se presumía calurosa; calor que se presentó de forma meridiana durante la carrera. Carrera, por otra parte, bastante dura, exigente, pasando por los principales monumentos de la antigua urbe romana. Esta era la novena vez que me iba a enfrentar a esta carrera, de las trece ediciones que, con ésta, se celebraban. Y hasta allí nos encaminamos Javier, Jorge, Antonio y yo. El viaje, plácido, nos llevó al Pabellón Guadiana, donde estaban los dorsales y los vestuarios, muy cerca de la Avenida de la Libertad, lugar de salida de la carrera. Tras saludar a los conocidos, unos cuantos por cierto, y hacernos las fotos de rigor, nos empezamos a preparar para la carrera. En cuanto al uniforme, estaba claro que solo iban a ser calzones y tirantes, prescindiendo de demás elementos ahuyentadores de un frío que no iba a hacer en ningún momento, y es que para las diez y media, hora de la salida, ya se notaba la temperatura ciertamente alta. 

martes, 5 de marzo de 2019

IX MEDIO MARATON DE VALDELACALZADA

Al llegar a Valdelacalzada
En mi afán, sueño, ilusión, como se quiera decir, por conseguir alcanzar la mágica cifra del número 100 de los medios maratones en mi pueblo, Navalmoral, al final de este año, tengo que estar buceando, buscando, pruebas en las que competir, además de las tradicionales, para llegar con holgura a esa fecha, sin tener que arriesgarme al paso del verano con un número de pruebas que se pueda tornar inalcanzable.
Y en esta aventura, apareció el IX MEDIO MARATON DE VALDELACALZADA, población cercana a Montijo, donde había estado la semana anterior. Prueba más humilde, con menos de cien participantes, sobre un circuito llano, lo que, a priori, le hacía fácil para correr. 
El hecho que la carrera fuese a las once de la mañana, permitía no tener que madrugar tanto como la semana pasada, por lo que a las ocho de la mañana estábamos camino de la prueba, Ana, Josequi y yo. Llegamos con bastante antelación, y tras tomarnos un café, nos dirigimos a la zona de salida, que la estaban montando, y observamos que todo el municipio estaba engalanado en color blanco y rosa, y es que en esos días se celebraba la Fiesta de Valdelacalzada en Flor, por el hecho de la floración de los frutales por estas fechas. Y es que esta población su sustento está en los árboles y la fruta. Joaquín, encargado del cronometraje y las inscripciones, nos comentó que había casi cien inscritos en el Medio maratón, y en la carrera de diez kilómetros, más de ciento treinta corredores. Lo que estaba claro, esta mañana, es que íbamos a pasar calor, porque la temperatura y el día ya iban avisando. 

viernes, 22 de febrero de 2019

IV MEDIO MARATON DE MONTIJO

Antes de empezar la carrera
Tras pasar Plasencia, y con una semana de descanso, me inscribí para participar en el IV MEDIO MARATON DE MONTIJO, único Medio Maratón homologado de Extremadura. En un principio, la idea era ir a correr, a competir, pero unos días antes, recibí un mensaje de Alberto, preguntándome si quería ser globo de 1h40, ya que Maricruz, quien en principio iba a cumplir este cometido, se encontraba lesionada y no podía participar. Dije que no tenía ningún problema en hacerlo. La perspectiva de la carrera cambiaba desde ese momento. 
Y con todo eso, una vez tomada la decisión, un par de entrenamientos, un poco soltar las piernas el sábado, y el domingo, por la mañana, temprano, porque la carrera comenzaba a las diez, nos fuimos para la población pacense Jorge, mi hermano y yo. Mi hermano, volvía a participar en un medio maratón, tras un largo período de inactividad, tras haber sufrido un accidente laboral. Allí, en Montijo, nos esperaban Dani, Berna, Josequi, Santi y Álvaro, además de Alberto Masa, que estaba con sus compañeros de Miajadas. Una buena representación del club, en una carrera con unos cuatrocientos inscritos, que, además, ponía en juego el Campeonato de Extremadura de la distancia. 

lunes, 11 de febrero de 2019

VII MEDIO MARATON DE PLASENCIA

Con los compañeros de Navalmaraton

Aunque parecía que no me habían dicho nada para llevar a cabo esta función en esta edición, en la última semana, recibí la llamada del amigo Alfonso, quien me lo ofreció, y yo acepté, muy gustoso. Sabía que la carrera, para mí, iba a ser más lenta que otras anteriores, que mi media normal, pero también sabía que era un punto de responsabilidad que no tenía otras carreras, en las que solo dependía de mí, y para mí, para que sucediese lo que tuviese que suceder. En esta carrera, de mí dependerían aquellos corredores cuyo objetivo al salir en esta prueba sería bajar de los cien minutos, y eso cargaba la mochila de la responsabilidad. Pero aún así, volví a lanzarme a este objetivo. Es esta una carrera, por su orografía, complicada para cumplir con el objetivo, porque el ritmo normal para bajar de esa barrera, sería 4:43/4:44 el kilómetro, pero como los tres últimos kilómetros, miran, casi siempre, en mayor o menor medida, para arriba, habría corredores que podrían estrellarse si quieren mantener este ritmo, por lo que hay que hacer es bajar unos segundos cada kilómetro, para llegar al 18 con una buena carga de segundos.

jueves, 31 de enero de 2019

XX MEDIO MARATON CIUDAD DE GETAFE

Navalmaraton en el XX Medio Maratón de Getafe

Tras haber corrido en Los Barruecos, y con las buenas sensaciones que tuve en la misma, empezaba la semana con algo de descanso, el martes, salí a soltar unas piernas que estaban algo cargadas, y como el miércoles el aire era bastante molesto, decidí posponer la salida para el jueves. El jueves, un día espléndido, me lancé a correr, y cuando apenas llevaba tres kilómetros, un dolor, inoportuno, apareció en el tobillo derecho, que me hizo parar, y pensar en darme la vuelta. Me recuperé un poco, y con alguna parada más, al final llegué a casa. Cuando el tobillo se enfrió, el dolor apareció con más intensidad. Las dudas sobre si iba a poder participar o no en Getafe empezaron a asomar. 
El viernes llamé a mi fisio, Oliver, quien buscó un hueco, para atenderme. Me trató un poco el tobillo, me puso unas cintas, y con reposo, me iba para el domingo. El sábado apenas tenía molestias, pero es cierto que tampoco hice demasiados esfuerzos. 
Al final, el domingo por la mañana, me coloqué una tobillera, los calcetines, las zapatillas, y apenas sentía nada. Parecía que iba a ir todo bien. Me encaminé al lugar donde habíamos quedado los compañeros, y tras organizar los vehículos, partimos para Getafe. Las previsiones meteorológicas hablaban de bastante viento en la ciudad madrileña, aunque mis compañeros de viaje decían que apenas siete u ocho kilómetros por hora. En poco tiempo, saldríamos de dudas. 

sábado, 26 de enero de 2019

VIII MEDIO MARATON LOS BARRUECOS


Preparándonos para salir
Empieza el año 2019, un año que tengo marcado en rojo, porque espero acabar el año haciendo mi medio maratón número 100, y en este camino me he embarcado desde el pasado domingo día 20 de enero. Y es que ese día acudía, a la VIII Edición del Medio Maratón Los Barruecos, que se celebraba en mi localidad materna, Malpartida de Cáceres, en el Paraje de Los Barruecos, que ha servido de escenario para grabar algunas escenas de la archinombrada serie “Juego de Tronos”. 
El año comenzó con mucho frío, con temperaturas realmente bajas, y con un tiempo muy seco, pero el sábado decidió que había que mojar toda la geografía, y así estuvo lloviendo prácticamente todo el día. Al menos para el domingo no daba agua, pero preveía la presencia de otro fenómeno meteorológico. 
La mañana amaneció fresca, pero despejada, no había atisbo de nubes, y apenas hacía aire, aunque las previsiones daban vientos de más de veinte kilómetros por hora. Ojalá fuera un error de los hombres y mujeres del tiempo. 
Desde Navalmoral nos desplazamos cuatro corredores del club, Antonio, Carlos, Sergio y yo. Cuando nos vamos acercando a Plasencia, se empieza a notar el aire, las ramas de los árboles se mueven con fuerza. Y ya cuando vamos llegando a la población de Malpartida, en las primeras empresas, se ve como las banderas que hay se mueven con virulencia. Va a ser una jornada complicada, porque la carrera es por campo abierto y carreteras. Pero es lo que toca, y hay que adaptarse. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

MEDIO MARATON SEVILLA - LOS PALACIOS


Antes de empezar, con Alberto y Maricruz
Ya se va acabando el año, y con ello, las pruebas de Medio Maratón para participar. Llegará el día 31 de diciembre, correré las San Silvestres de Jaraiz y Talavera, como ya he hecho en alguna ocasión, y comenzaré un año que espero intenso, pues tengo que realizar doce medios maratones, para llegar a realizar, en Navalmoral, el número cien de esta distancia. 
Pero siempre se ha dicho que un grano no hace granero pero ayuda al compañero, y sin correr anteriormente, no se llega a la cifra del centenar. Así, tras Medellín, me embarqué en la aventura de la prueba decana del atletismo popular en Andalucía, el 40º MEDIO MARATON SEVILLA LOS PALACIOS, prueba que une la barriada de Fuente Rey de Dos Hermanas, y la población de los Palacios y Villafranca. También se habían inscrito Alberto y Maricruz. 
Para correr esta carrera, marché el sábado por la mañana, con dirección a la ciudad de llegada. Y en un viaje plácido, llegué bien, acompañado de mi hijo Adrián. Tras recoger los dorsales, y las bolsas, fui viendo la zona de llegada, donde aparcar el vehículo para el día siguiente. 
Tras esto, nos marchamos al hotel, que yo consideraba cerca de la línea de salida, pero no esperaba tanto, estaba como a cien metros de la zona de salida. Más cerca imposible, así sabía que cualquier urgencia la tendría resuelta al estar tan cerca. Además, si a esto se une que la carrera comenzaba a la once de la mañana, se preveía una noche tranquila, cómoda, para descansar a gusto, sin tener que mirar el reloj. 

lunes, 10 de diciembre de 2018

X MEDIO MARATON CONDADO DE MEDELLIN

Bajo la estatua de Hernán Cortés
Tras el Medio Maratón de Navalmoral, tras decidir no participar en Jarandilla, debido al cansancio acumulado con muchas historias, buceé en internet buscando una prueba de Medio Maratón que realizar el día 2 de diciembre, y al final encontré una relativamente cerca, concretamente en Medellín, localidad natal del conquistador extremeño Hernán Cortés, cerca de Don Benito, donde tenía lugar el décimo MEDIO MARATON CONDADO DE MEDELLIN.
Estuve dudando durante varios días si participaba o no, dado que tenía entendido no era una carrera fácil, porque tenía algunas subidas, y es que entre las cuestas y yo no existe lo que se dice una buena relación. Pero tras una conversación con el amigo Alberto Masa, éste me contó un poco como era el recorrido, y al final me “convenció”. 
Y así, mientras casi todos mis compañeros se fueron a Valencia a enfrentarse con la distancia reina, la del Maratón, yo, solo, cogí mi vehículo, y en una mañana neblinosa, me marché para la localidad pacense. 
Tras una hora y cuarto de plácido viaje, llegué a Medellín. La mañana lucía soleada, aunque fresca. Tras aparcar muy cerca, me acerqué a por el dorsal, y a saludar a alguno de los pocos corredores que nos congregamos en la Plaza del pueblo, lugar de salida y meta, bajo la atenta mirada del busto de Hernán Cortés. Allí coincidí con Seddi Warrak, quien fue segundo en Navalmoral, con el que tuve una más que agradable conversación, demostrando ser un tío cercano, sencillo. 
Se iba acercando la hora de salida, y marché para el coche para ponerme “guapo” para la carrera. Decidí enfundarme la camiseta naranja y negra que me regalaron mis compañeros del Club, en la cena fin de temporada, como reconocimiento a mi labor en el Medio maratón de Navalmoral. Había que exhibir la misma, como agradecimiento. Completé la indumentaria con manguitos y guantes. 
Tras tomar el plátano y el zumo de rigor, un poco de calentamiento, último paso por el servicio, y a colocarnos en la salida. Tan solo había una chica, y no llegábamos a los cien corredores en la línea de salida. Con algún minuto de retraso, motivado por la celebración de carreras para menores, disputadas antes de nuestra prueba, al fin se dio el bocinazo de salida, y todos a correr. Los primeros novecientos metros eran por asfalto, y decidí salir con el freno de mano algo echado, debido a todo lo que esperaba. Aún así, cuando entramos por el camino de tierra, que estaba bastante bien, el primer kilómetro lo hago en 4:13. Poco a poco nos vamos colocando los corredores, en línea, en fila india, distanciándonos metro a metro. Vamos paralelos a la carretera, por el camino, y tras dos curvas, llegamos a la zona de la charca natural, donde hay gente pescando. Aquí toca bordearla , para volver por el mismo camino por el que entramos. Dejamos atrás el kilómetro 2, y me adelanta un chaval con un mono de triatlón, que lleva impreso el nombre de JUAN. Voy dando la vuelta a la balsa de agua, paso el tercer kilómetro, y salimos tras completar todo el perímetro. Y ya está el cuarto kilometro, he decidido levantar un poco el pie. 

jueves, 29 de noviembre de 2018

X MEDIO MARATON DE NAVALMORAL

A poco de salir
Hay dos tipos de familia. La que uno tiene, como consecuencia del parentesco, que, se quiera o no, es impuesta; y luego está aquella que uno elige. Y en este caso, he de decir que respecto de la que decidí elegir en su día, no puedo estar más orgulloso que de la del C.D. Navalmaraton. Un grupo de personas, de amigos, que nos une una pasión, el atletismo, y que compartimos bastantes horas de nuestro tiempo libre, y que, como este fin de semana pasado, han sido casi todas las horas del día, con un objetivo, sacar adelante la décima edición del MEDIO MARATON DE NAVALMORAL DE LA MATA, ahora dedicado a uno de los grandes impulsores del club, ya fallecido, Valeriano Lombardía. 
Esta es una prueba en la que durante varios años, concretamente desde el año 2011 hasta el año 2016, estuve al frente de la organización, trabajando, dirigiendo, desvelándome porque todo saliera adelante, sin poder, lógicamente, participar, hasta que en la pasada edición, decidí dar un paso al lado, y ahora nuevos miembros del club, tanto o más válidos que yo, han cogido las riendas, pero yo sigo ahí, apoyando, trabajando, para que el resultado sea lo más satisfactorio posible. 
Y por segundo año, me apresté a participar, a correr esta carrera, para mí la más especial de todas cuantas puedo correr cada temporada. Las habrá más multitudinarias, con mejores circuitos, mejor organizadas, pero como esta, la que conozco desde el interior, la que sé cuánto cuesta que salga adelante, eso no tiene precio. Solo la emoción de cruzar la meta, justifica cualquier esfuerzo, que te vayas agotado a la cama la noche anterior, que madrugues un domingo, cuando aún el sol no luce, para dirigirte al Pabellón, centro neurálgico de la carrera, donde se vivirán tres horas frenéticas de carreras, de idas y venidas, de llamadas, de ultimar detalles, para que todo esté preparado. Y llega ese momento, diez minutos antes de la salida, cuando te estás cambiando, para salir a correr.
Pasando por el kilómetro 4
Pues sí. Agotado me fui el sábado por la noche a la cama, pensando si no era una locura correr el domingo, y con esas dudas, con el cansancio, con el estrés, me intenté dormir. No había sonado el reloj por la mañana, y ya estaba despierto. Paso por la ducha, desayuno, y al Pabellón, a empezar a rematar aquellos aspectos que se me habían encomendado. Así, ver cómo estaba todo lo relativo a las inscripciones, recibir al speaker, el gran Teo Clemente, ponerle al día de todos los detalles sobre su función, corredores, dorsales, casas colaboradoras. Luego llegaron los encargados del montaje de la zona de meta, y podio, y, por último, los cronometradores, y entre ida y venida, saludos con unos y otros, intercambios de palabras, y a seguir con la tarea. La mañana, que auguraba agua, se levantó con aire bastante fuerte, pero alejaba la temida lluvia, al menos por ahora. 
Este año, con cambio de fecha, volvíamos al circuito que pasa por la localidad de Millanes, es decir, algo exigente, en su segundo tercio, pero el más valorado por los participantes que han pasado por nuestra carrera. También ha sido el año con una participación más baja en la distancia del Medio Maratón, aunque ha crecido la del diez mil. Demasiadas carreras, en un calendario saturado, hace que los atletas populares diversifiquen sus destinos. Cuando vayan desapareciendo algunas, que lo harán, quedarán las mejores, y nosotros esperamos seguir estando. 

jueves, 1 de noviembre de 2018

XIII MEDIO MARATON RIBEROS DEL TAJO

Al llegar a Malpartida de Plasencia
Con las malas sensaciones que me quedaron tras el anterior domingo en Don Benito, la semana transcurrió con muchas dudas, no sabía si inscribirme para el Medio Maratón Riberos del Tajo, o, quizás, no hacerlo, y dejar que las secuelas mentales desaparecieran; navegando entre los temores a volver a fallar, finalmente tras dos entrenamientos, más o menos decentes, decidí inscribirme; apenas quedaban veinticuatro horas para cerrar el plazo. 
Y el domingo, que se presentaba con una bajada importante de temperaturas, y con bastante aire, añadido al cambio de hora, estaba a la vuelta de la esquina. No sabía en qué plan iba a hacer la carrera, si en plan competición, si como un entrenamiento, todo eran vacilaciones, y cada hora que se acercaba la prueba, más incertidumbre aparecía. 
Y el domingo, con una hora más de sueño, por el cambio horario, amaneció, fresco, bastante, soleado, y me eché a la calle con la mochila cargada de elementos para combatir el frío, guantes, manguitos, camiseta de manga corta, y me dirigí al lugar de encuentro del club, la fuente del Poblado, donde nos juntamos una decena de corredores, que más los que luego nos esperaban en Malpartida de Plasencia, pasaríamos de la docena. Buen número sin duda. 
La mañana se presentó desapacible en el lugar de salida, con mucho aire, y con bastante más sensación de frío que en Navalmoral. Con todo fuimos a recoger el dorsal, y la bolsa que nos daban, con camiseta, calcetines y una toalla enfriadora, elemento éste, sin duda, muy novedoso. Tras tomar el café de rigor, aquellos que lo hacen, porque yo nunca lo tomo, siempre voy pertrechado de mi zumo y mi plátano que consumo unos treinta minutos antes de comenzar la carrera, y desearle suerte a Carlos Tapia, que se enfrentaba con un medio maratón, pero de patines, que se celebraba de forma paralela, saliendo quince minutos antes que nosotros, nos fuimos para el pabellón, para cambiarnos, y prepararnos para la batalla. 

viernes, 26 de octubre de 2018

XVIII MEDIO MARATON VIRGEN DE LAS CRUCES

Antes de empezar la carrera

Han pasado ya días, y aún resuenan en mi mente los efectos de una carrera, de una prueba, que me ganó casi desde la salida, y a la que no encontré, en ningún momento, una sensación medianamente positiva. Fue una jornada difícil de digerir, pero de la que he de intentar sacar, al menos, una enseñanza, una lección, aunque sea pequeña, para futuras carreras. 
Y es que la idea que yo tenía de lo que debía significar para mí el XVIII Medio Maratón Virgen de las Cruces, que se disputaba en la localidad de Don Benito (Badajoz), prueba a la que no acudía desde hacía nueve años, fue completamente contraria a lo que al final resultó. En aquella edición tampoco se me dio bien, y hoy ocurrió lo mismo. 
Esta carrera la metí en mi lista de eventos a disputar antes de finalizar el año, buscando acercarme lo máximo número cien en los medios maratones disputados, con vistas a coincidir con el XI Medio Maratón de Navalmoral de la Mata, que se disputará el año que viene. Aun queda un tramo. 
Esperé a pasar el Medio Maratón de Talavera, con su aminoración de la distancia recorrida, a ver las sensaciones con las que salía, y a pesar de no ser las mejores, mi tozudez me hace buscar mejores sensaciones enseguida, y con esa idea iba. Craso error. Pero bueno, vamos a empezar a hablar de la propia carrera en sí. 
Con una jornada anterior, la del sábado, que en la tarde noche dejó bastante agua en nuestra zona, y también por la zona de la carrera, amaneció un domingo nublado, pero con muy buena temperatura, quizás algo alta, que hacía aparecer la temida humedad, en un recorrido que no es fácil ya de por sí, con la subida a la Ermita de las Cruces, por caminos de tierra, y un trazado nuevo desde la edición pasada, que resultó complicado y exigente. Y hasta la ciudad pacense nos acercamos Javier, Carlos Tapia y el que esto escribe, juntándonos allí con Maricruz y Alberto. Cinco representantes del club en Don Benito. 

jueves, 18 de octubre de 2018

XXXII MEDIO MARATON DE TALAVERA DE LA REINA

La imagen puede contener: 10 personas, incluidos Álvaro Rguez, Carlos Tapia, Ana Ruiz, Faustino Garcia Chaves y Antonio Serradilla, personas sonriendo, personas de pie y exterior
Con los compañeros del Club

El domingo di comienzo a mi particular temporada de Medios Maratones, y acudí, como en otras tantas ocasiones, a Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo, para disputar su prueba, que en esta ocasión celebraba su trigésimo segunda edición, pero la verdad es que para llevar tantos años, la de este año, ha sido, con diferencia, la peor prueba de Medio Maratón en la que yo haya participado en mis casi veinte años de corredor aficionado. 
Pero vamos a ir por partes, y así todo va transcurriendo en su modo lógico. Con la amenaza previa, que se daba en la televisión, los días anteriores, sobre el huracán Leslie, que iba a entrar por la península, e iba a dificultar la jornada dominical, afrontábamos con incertidumbre lo que podría devenir. Al final, en nuestra zona, mucho ruido, pocas nueces, pero, eso sí, dejó una mañana desapacible, con aire, a veces viento, y bajada importante de temperaturas. 
Después de dar algunos compañeros buena cuenta del desayuno en el bar donde quedamos, la expedición del Club Navalmaraton, con una docena de sus miembros (y miembras) marchamos a la ciudad de la cerámica, para afrontar esta carrera, once íbamos a enfrentarnos al Medio Maratón, y una, Ana, a la carrera de diez kilómetros. 

jueves, 26 de abril de 2018

X MEDIO MARATON DE CORIA

Con Andrés, antes de empezar

Tras alcanzar el número ochenta, ahora viene seguir avanzando buscando la mítica cifra del centenar de pruebas de medio maratón. Y una nueva muesca la quería alcanzar en la décima edición del Medio Maratón de Coria, que se celebró el pasado sábado día 21 de abril, en la localidad cauriense. 
Esta prueba se celebra en esta ocasión, nuevamente, en sábado por la tarde, como ya ocurriera en sus primeros años, aunque siguen manteniendo su celebración en el mismo fin de semana del Maratón de Madrid, lo que, lógicamente, incide en su participación, que es más bien baja. 
En esta edición se cambió la zona de llegada y meta, llevándola de la original, en la Avenida Alfonso VII, cerca del Pabellón, a la Plaza de la Paz, más céntrica, quizás. Pero lo que no variaba, lo que hace distinta a esta prueba es la subida del Cubo, cuesta empedrada de apenas trescientos metros que, situada en el último kilómetro, termina por destrozar a todo corredor. 
Muchas dudas me asaltaban ante este evento, y es que los días anteriores, cuando salí, por la tarde a la misma hora en que iba a tener lugar la carrera, el calor hizo acto de presencia y me quedó bastante descolocado. El calor, para mí, es como una losa, que poco a poco, me va ganando psicológicamente, hasta que me hace parar, y aunque luego retomo el paso, lo cierto es que me hace llegar a casa con unas sensaciones muy muy negativas. 
El día empezó de forma intensa para mí, y es que a las ocho de la mañana estaba camino de Cáceres, para acompañar a los integrantes de la Escuela de Natación Piscis, club del que soy Presidente, que iban a tomar parte en una nueva jornada de la Liga de Natación de la Federación Extremeña. Y la mañana se vestía de agua, mucha lluvia en el viaje, y en toda la matinal en la capital provincial. Tras terminar la competición, cerca de la una y media, vuelta a casa, para comer y descansar un poco, antes de emprender, a las cuatro y media, el viaje a la capital del Alagón. El agua nos seguía acompañando. 

viernes, 13 de abril de 2018

XII MEDIO MARATON DE CACERES

C.D. NAVALMARATON EN CÁCERES

Hasta cuatro días antes, no pude decidir si iba a participar o no en la duodécima edición del Medio Maratón de Cáceres, que iba a suponer mi número 80. Y es que a estas alturas de temporada parezco el pupas. Tras Jaraiz, empecé con molestias en el piramidal, que algún día me hicieron quedarme en casa; después, unas inoportunas ampollas, por estar probando nuevas plantillas, me pararon otros cuatro días, y, para rematar, los primeros días de calor me cayeron como una losa, y me hicieron hacer unos entrenamientos, los últimos dos días, deprimentes. Aún así, y con estas condiciones, decidí inscribirme.
En esta ocasión, Cáceres presentaba nuevo circuito a una sola vuelta, sacando la carrera a zonas alejadas del centro de la ciudad, y llevándonos por el Parque del Príncipe. Para aquellos que no conocemos de la ciudad cacereña, más allá del centro, era una incógnita qué iba a suponer este circuito, y el domingo se desvelarían todas las dudas. Cambiaban, igualmente, la zona de meta, llevándola de Cánovas al Parque del Rodeo.
Al final, entre unas cosas y otras, una docena de atletas del club Navalmaraton, nos aprestamos a ir a la capital provincial, a una carrera, que era especial para mí, por el número que suponía para mi currículo. Los días de calor del jueves y viernes, pasaron a una mañana fresca, ideal para mí, aunque con algo de aire, que se dejó notar en algunos tramos.
Tras llegar a recoger los dorsales, en la mesa dispuesta en el interior del Parque de Cánovas, siempre escasa de personal, y con algunas lagunas importantes, recogimos la bolsa que nos regalaban, que llevaba una camiseta, negra, llena de publicidad, y un pañuelo-braga, de una entidad bancaria. Y se acabó.

domingo, 25 de marzo de 2018

IV MEDIO MARATON DE BADAJOZ

Todos los del club (menos Sergio), antes de salir
Las ganas pueden ser muchas, la ilusión también ser la máxima, que cuando la realidad te demuestra su cara, justo en ese momento debes aceptar que no es posible lograr siempre lo que se quiere. Así lo viví yo en Badajoz, el pasado domingo.

El día 18 de marzo, participé en la cuarta edición del Medio Maratón de Badajoz, incluido dentro de la prueba del Maratón Popular de la ciudad pacense, que ya celebraba su 26ª edición. Esta prueba nació como consecuencia de que muchos corredores nos hemos inscrito al Maratón, y, después, nos hemos retirado al paso por el Medio Maratón, por lo que al calor de la creciente afición a la participación en las carreras populares, desde la organización se decidió, con buen criterio, instituir esta prueba, por cuanto el recorrido de la prueba reina, es a dos vueltas. 
Y así, el domingo, a eso de las cinco y media de la mañana sonaba el reloj, para decir que era el momento de levantarse, para marchar hacia la capital pacense, porque las carreras tenían su comienzo previsto para las nueve y nueve y cuarto de la mañana, primero el maratón, después el medio maratón. Y como no solo yo soy el loco, hasta trece corredores del club nos dirigimos a Badajoz, en una mañana fresca, algo nublada, pero que, según las predicciones meteorológicas, no iba a obsequiarnos con la lluvia, como así habían sido varios días de la semana pretérita. 
Y en esta semana previa observé, noté, que no estaba fino, que las piernas no respondían con la misma frescura que anteriores jornadas, no corría redondo, había que pelear para buscar un ritmo adecuado, cuando éste antes fluía solo. No tenía las mejores perspectivas para la carrera, y eso que mi intención era pelear por conseguir un buen crono. 
Una vez llegamos a Badajoz, allí nos esperaba el amigo Javier con todos los dorsales, y tras tomar un café, unos, otros como yo, mi ritual de zumo y plátano, nos fuimos yendo para el colegio que hacía las veces de guardarropa y vestuarios, donde nos empezamos a poner guapos para la carrera. 
Se iban acercando las aguas del reloj a esa combinación que marcaba las nueve en punto, hora de comienzo del maratón, para que el que estaban inscritos cuatro de nuestros compañeros, el incombustible Antonio Serradilla, David, que venía de haber hecho el maratón de Sevilla tres semanas antes, Josequi, con su segunda aventura en la distancia, cerrando Carlos Tapia, el más valiente de todos, ya que era el que estaba menos entrenado de todos.

viernes, 9 de marzo de 2018

XII MEDIO MARATON DE MERIDA (CON MI HERMANO AGUSTIN)

En el Juan Porro

El pasado domingo, día 4 de marzo, volví a acudir, un año más, y ya van ocho, al Medio Maratón de Mérida, quizás la prueba más espectacular que se celebra en Extremadura, por el impresionante recorrido que tiene, pasando por casi todos los monumentos de la antigua Emérita Augusta, que fuera la capital de la Lusitania romana, y una de las grandes ciudades del Imperio Romano. En este año se celebraba la decimo segunda edición.
Pues bien, la semana no empezó bien, ya que el martes arranqué con problemas gastrointestinales, que me tuvieron postrado ese día, aunque, afortunadamente, el miércoles ya me encontraba mejor y pude entrenar, a pesar de tener que luchar con el agua, con el aire. A esto había que sumar la más que probable certeza que decían los partes meteorológicos, y que anunciaban intensas lluvias para esa matinal dominical.
Pero según avanzaba la semana, sin embargo, el domingo presentaba un oasis en la mañana, lo que nos iba a facilitar el poder correr, y así quince corredores del club nos presentamos en la capital autonómica, para formar parte de un pelotón de mil quinientos corredores.
En esta ocasión, el planteamiento iba a ser el de acompañar a mi hermano Agustín, algo falto de entrenamientos, por su exigente jornada laboral. Así que, tras el esfuerzo de Montijo, tras el que me tomé unos días de descanso, era un plan ideal.

sábado, 24 de febrero de 2018

III MEDIO MARATON DE MONTIJO

Navalmaraton, preparados para la batalla
Montijo, localidad pacense, de unos quince mil habitantes, fue el nuevo destino elegido por mí, junto con algunos compañeros del club, para participar en un nuevo Medio Maratón, en su tercera edición. Tras las pruebas disputadas este año, en Sevilla y Plasencia, me aprestaba a correr en una prueba en la que se ponía en liza el campeonato de Extremadura de la distancia, lo que anunciaba un interesante cartel, que luego, a la larga, se quedó corto, porque de los anunciados, más de uno, y de dos, no se presentaron. 
Los últimos días, aunque los entrenamientos seguían dando buenos resultados, notaba que acababa más cansado que anteriormente, y las piernas algo cargadas, por lo que la idea era hacer la carrera a un ritmo sostenido, que no fuera muy exigente. 
Dada la temprana hora de comienzo, las diez de la mañana, y la distancia que había hasta la población montijana, aún no había amanecido, cuando ya estábamos saliendo de Navalmoral, en un viaje que se hizo plácido. Como siempre que vamos hacia esta zona de la región a correr, parada en el Juan Porro, que parece ya un alto obligatorio. Allí nos juntamos los seis miembros del club que íbamos a participar en esta carrera, Carlos Tapia, Jorge, Antonio, Daniel, Javier y yo. La mañana, algo fresca, no presentaba apenas aire, por lo que se perfilaba una jornada ideal para correr. 
Llegamos a Montijo, y el aire que se preveía en días anteriores, no hizo acto de presencia, lo que reafirmaba los primeros presagios, positivos, de la gran mañana que íbamos a tener. 
Tras recoger los dorsales, ya fuimos a ponernos “guapos” para la faena, dentro del Pabellón de la población, al lado de la zona de salida, una gran Avenida, llamada del Progreso. Últimos acicalamientos, untes de ungüentos y pasada por el servicio, antes de irnos a la zona de salida. 
Ya estábamos en la zona de salida los más de 350 atletas inscritos para las dos disciplinas que se ponían en juego, la propia distancia de Medio Maratón, y una carrera de relevos, dividida en tres postas. Y se dio la salida. Una gran avenida, ancha, y un número no muy grande de corredores, permitió un arranque cómodo, sin apenas obstáculos. Tras los primeros doscientos metros, giro a la izquierda, abandonando el pueblo, yendo por el camino vecinal que nos va a llevar a la entidad local menor de Barbaño. En apenas cuatrocientos metros he pasado a Antonio Serradilla. Tras adelantarle, observo un cartel kilométrico que está dado la vuelta, y al girar la vista, veo que pone Km. 15, eso quiere decir que cuando lleguemos a este punto, nos quedarán seis kilómetros para la meta, y tendrán que ser por el interior de Montijo. Ya veremos.