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jueves, 31 de enero de 2019

XX MEDIO MARATON CIUDAD DE GETAFE

Navalmaraton en el XX Medio Maratón de Getafe

Tras haber corrido en Los Barruecos, y con las buenas sensaciones que tuve en la misma, empezaba la semana con algo de descanso, el martes, salí a soltar unas piernas que estaban algo cargadas, y como el miércoles el aire era bastante molesto, decidí posponer la salida para el jueves. El jueves, un día espléndido, me lancé a correr, y cuando apenas llevaba tres kilómetros, un dolor, inoportuno, apareció en el tobillo derecho, que me hizo parar, y pensar en darme la vuelta. Me recuperé un poco, y con alguna parada más, al final llegué a casa. Cuando el tobillo se enfrió, el dolor apareció con más intensidad. Las dudas sobre si iba a poder participar o no en Getafe empezaron a asomar. 
El viernes llamé a mi fisio, Oliver, quien buscó un hueco, para atenderme. Me trató un poco el tobillo, me puso unas cintas, y con reposo, me iba para el domingo. El sábado apenas tenía molestias, pero es cierto que tampoco hice demasiados esfuerzos. 
Al final, el domingo por la mañana, me coloqué una tobillera, los calcetines, las zapatillas, y apenas sentía nada. Parecía que iba a ir todo bien. Me encaminé al lugar donde habíamos quedado los compañeros, y tras organizar los vehículos, partimos para Getafe. Las previsiones meteorológicas hablaban de bastante viento en la ciudad madrileña, aunque mis compañeros de viaje decían que apenas siete u ocho kilómetros por hora. En poco tiempo, saldríamos de dudas. 

lunes, 11 de febrero de 2013

XIV MEDIO MARATON DE GETAFE

Con Juli, antes de empezar

Para correr se precisa de dos axiomas ineludibles. Por una parte disponer de piernas, de fuerza para el esfuerzo a llevar a cabo y, por otra parte, de cabeza, bien amueblada, concienciada, con la ilusión de afrontar una carrera, una competición. Si esos dos ingredientes están bien ligados, entonces, si se puede llevar a cabo una buena carrera. Pero si no, arreglado vas.
Pues así fui yo a Getafe, sin piernas, sin mentalidad, para afrontar la XIV Edición del Medio Maratón de Getafe, que tuvo lugar el pasado día 27 de enero en la madrileña localidad. Cuarta vez en la que participo, y el resultado visto los últimos años, totalmente decepcionante.
Piernas faltaban, porque esta temporada está siendo totalmente irregular, dos días buenos, tres malos, dos que salgo, tres que no puedo, y ahora, cuando parecía que iba cogiendo un buen pico de ritmo, un inoportuno dolor en el tobillo izquierdo, en la parte de atrás, me ha hecho reducir mis prestaciones en las dos últimas semanas, momento crucial para afrontar la carrera con la intención de terminar con buenas sensaciones, y por debajo de los noventa minutos.
Y cabeza, la sesera, desubicada, con demasiados agobios, con la ansiedad atenazando demasiados intentos de hacer algo fructífero, y con las dudas revoloteando, con intención, incluso, de no acudir a la carrera, a pesar de estar inscrito hace más de tres meses.
Pero, al final, me decidí y acudí, y así, cuando la mañana aún no existía en un futuro próximo, Juli y yo, con la compañía de Miguel Angel Gamonal, que estaba griposo, nos fuimos a Getafe. Viaje plácido, llegando con suficiente antelación y con tiempo para tomar un café, dirigiéndonos después a coger el dorsal, número 1.403 para mí. Al salir, camino del coche, para cambiarnos nos encontramos con Félix Macias, habitual de esta prueba, porque tiene familiares en esta localidad. Después a vestirnos.

domingo, 29 de enero de 2012

MEDIO MARATON CIUDAD DE GETAFE (22 DE ENERO DE 2012)

Tras correr las pruebas de navidad, con buenas sensaciones, empiezo ya a pensar en hacer los entrenamientos que me tienen que llevar al Maratón Popular de Barcelona, el día 25 de marzo. Pasados los Reyes Magos, el domingo 8, realizo una tirada larga, con casi veintitrés kilómetros, con mi compañero Antonio, y el domingo 15, me hago 21,5 km. La ida la hago en 53 minutos y la vuelta, tirado por mi amigo Juli, los hago en 48 minutos, para acabar en 1:41. Me ha sacado todos los jugos, ha habido kilómetros en 4:07, con tramos en 3:40, una salvajada, que a ver si no me afecta, para la primera prueba de Medio maratón del año, en Getafe.
Pero nada bien. Así se puede resumir mi participación el pasado domingo día 22 de enero en la 13ª Edición del Medio Maratón Ciudad de Getafe. No fue una buena carrera, y la marca, 1:28:22, no es nada buena, para lo que vengo realizando últimamente. Pero en fin, una más al saco, y ya van 47, me quedan solo tres para llegar a las cincuenta, mi objetivo de esta temporada.
Temprano, cuando aún no había salido el sol, nos juntamos en las inmediaciones de la fuente, nuestro lugar de partida, los seis corredores del Club que íbamos a Getafe, que más los dos que allí nos esperaban, íbamos a presentar ocho para esta importante prueba del calendario nacional de medios maratones.
Recorrido homologado, circuito de dos vueltas, cerca de cuatro mil inscritos, y una mañana fresquita, pero soleada. Esos eran los ingredientes para la carrera. Parada en Casarrubios para tomar un café, y allí me metí un zumo y un plátano, eran mis armas para la prueba. Llegada a Getafe, tras dar una vuelta, ya que nos tragamos la primera entrada, porque el GPS Serradilla no funcionó. Y al llegar, la primera aventura, buscar aparcamiento. Tarea muy difícil. Una vuelta, para encontrar sitio, y, al final, encima de una acera, y junto a unos contenedores, ya hemos aparcado, y a por el dorsal y el chip. Allí vemos a Felix Macías. Saludos, y el cuerpo me da un aviso, hay que evacuar. Así que hasta allí me voy, y cuando consigo terminar, apenas quedan diez minutos para empezar la prueba, así que a buscar sitio en la salida, una salida superpoblada; no he podido calentar, hay veintiún kilómetros por delante para calentar. La salida es en la Avda. Juan de la Cierva, que es una calle de cuatro carriles, dos para cada sentido, y en medio un seto de hormigón. Minuto de silencio por un atleta del municipio, y a salir. La salida, complicada, ya que al seto del centro, hay que contar con los pivotes que separan la Avenida del carril bici, todo más difícil, y, además, lo de siempre, corredores que van a tardar más tiempo salen de los primeros, es un riesgo para ellos, para nosotros. Pero, en fin, allí vamos. Empiezo a correr, a adelantar a gente, y, ¡oh!, las piernas no van nada finas, me duelen, no las veo sueltas, y allí estoy.