D. Mariano, sale usted en Nueva York a vanagloriarse de todos los españoles que no se manifiestan, mientras que en Madrid, en las inmediaciones de la fuente de Neptuno, la Policía, esa que está compuesta por funcionarios, a los que usted y los suyos están masacrando a diario, golpean a manifestantes, a personas, padres, hijos, que están en contra de lo que usted está haciendo.
Tenga en cuenta, por si no lo sabe o no lo quiere saber, que cada día está más gente saliendo a la calle, porque usted y los suyos, subyugados a Europa y Merkel, están asfixiándonos económica y socialmente, y ahora también lo quieren hacer cortando nuestra libertad a expresarnos.
Cuando alguien dirige un gobierno debe tomar decisiones, como es el caso de usted y los suyos. Pero éstas, a mi entender y cada día el de más gente, equivocadas y contraproducentes, y con ello corre el riesgo, cierto, de sufrir el ataque en forma de manifestaciones de la masa social, que quiere defender lo que le corresponde o pedir aquello que cree que es justo.
Porque no es menos cierto que en estos diez meses, usted y los suyos, han machacado sin descanso al pueblo, a los trabajadores, a los jóvenes, han rematado todo el sistema de protección al ciudadano que existía en este país, ha destrozado el sistema público de educación y sanidad, aquel por el que generaciones enteras han estado peleando y tanto nos ha costado conseguir, y que usted juraba y perjuraba que iba a defender a ultranza. Menos mal.






