martes, 25 de diciembre de 2012

PIDO PERDON


Pido perdón, a sabiendas que no los concedan, por ser FUNCIONARIO, por haber decidido, hace ya muchos años, encerrarme a estudiar, renunciando a los que otros no quisieron, esto es, fiestas, viajes, en resumen, pasarlo bien.
Pido perdón, por elegir prestar un servicio a la ciudadanía, entendiendo que esa es una opción tan respetable como otra cualquiera.
Pido perdón, a sabiendas que no los concedan, por tener un salario todos los meses en contraprestación a mi trabajo, al que desarrollo, por intentar resolver cada día los problemas que se me plantean.
Pido perdón porque yo soy el que hace que se cumplan las caprichosas decisiones, legislativas y tributarias, que dictan esos mandamases que se creen con la razón, porque en unas horas, de enajenación mental transitoria, el pueblo les dio su apoyo, creyendo se trataba de gente legal, honrada.
Pido perdón por ser el obstáculo para que los políticos puedan tomar decisiones y realizar actos que no se ajusten a ningún criterio.
Pido perdón, a sabiendas que no los concedan, por tener varios años un sueldo congelado, porque mi salario siempre ha estado por debajo de las previsiones más optimistas del gobierno, que después se han tornado mentira.
Pido perdón, porque después de sacrificios, esfuerzos, recortes y ataques sin fin, tengo un sueldo que supera la barrera de los míticos mil euros, al menos en mi caso, pero no el de la mayoría de mis compañeros.

viernes, 21 de diciembre de 2012

I CARRERA OID POR LA IGUALDAD (02/12/2012)


Entrando en meta
Una nueva carrera, una nueva oportunidad para poner a prueba las piernas. Esta vez, una carrera de 10 km., homologada, en Talavera de la Reina. Llevada a cabo por la Organización Impulsora de Discapacitados (OID), y era el día 2 de diciembre, día del cumpleaños de mi hijo.
Los días anteriores fueron fríos, pero el domingo por la mañana, no hacía frío, era lo siguiente, gélido, con una marea que invitaba a quedarse en casa, pero para allá fuimos.
Un poco tarde, eso sí, porque el que esto escribe se levantó con la hora pegada. A mí casa fueron a buscarme Juli, Miguel Gamonal y Houssane, que a la postre iban a ser protagonistas de la carrera. Y yo, acompañando.
Llegamos a Talavera, la verdad es con un frío del carajo, las pocas ganas que hubiera de correr se iban por el frío.
Allí vimos a gente con pasamontañas, bragas en el cuello, guantes, mangas largas, mallas largas, toda una parafernalia para el frío. Pero también estaban aquellos que corrían con calzones y tirantes, sin más, a pelo. Nos fuimos saludando con algunos de los conocidos de otras carreras, y aprovechamos para dejar algún cartel y triptico de nuestra carrera.
Y en este día decidí que iba a correr con mallas cortas, en vez de calzonas, así evitaba un excesivo frío en los aductores, que podría dar algún riesgo de lesión.
Ya nos fuimos acercando a la salida, y allí estaba el speaker, el animador, que más que nunca nos insuflaba ánimos para la carrera, y tras las presentaciones, pistoletazo de salida.

Todos corriendo a buscar el sitio, y empieza la fila. El frío se mete en el cuerpo, zonas de sombra, que no te permiten entrar en calor. Paso por el primer kilometro, mirada al reloj, 3:55 el primer kilómetro, si toda la carrera fuera así, una buena marca.
Delante de mí unos corredores con camiseta amarilla, que no había visto en mi vida, me acerco a ellos, AT. SAN PABLO, ya tengo gente para hacerles publicidad de nuestro medio maratón. Pero vamos en carrera.

sábado, 13 de octubre de 2012

XXVI MEDIA MARATON TALAVERA (7 de octubre de 2012)

Sabor agridulce. Así se puede definir lo que sentí la mañana del domingo día 7 de octubre en la localidad de Talavera de la Reina. Allí se celebró la XXVI Edición del Medio Maratón, prueba por la que siempre he sentido una especial predilección, por cuanto allí rompí la barrera de la hora y treinta minutos. Simultáneamente, se celebraba una carrera de 10 km. Allí participaría mi esposa.
Pero sabía que esta vez con acabarla me podría dar por satisfecho. Los excesivos condicionantes que están apareciendo actualmente a cada paso que doy por la vida, me están mermando considerablemente la capacidad de poder desenvolverme con garantías en los entrenamientos, de estar centrado, de explotar.
Era la primera prueba de medio maratón de la temporada, y aunque otros años llegaba con mejores sensaciones de hacer un buen resultado, en esta ocasión, sin embargo, sabía que me iba a costar un poco más. De todas formas, esperaba bajar de los noventa minutos, a poco que pusiera un ritmo que podría aguantar.
El día anterior llegué a plantearme seriamente la posibilidad de participar e, incluso, una vez en la salida, no sabía aún si iba a hacer los diez kilómetros o hacía la prueba larga.
La mañana presentaba un inconveniente, al menos para mí, un excesivo calor para ser el mes de octubre. Tras un muy corto calentamiento, me encaminé a la zona de salida, donde estábamos cerca de seiscientos corredores. Dieron el pistoletazo de salida, y en esta ocasión, en vez de lanzarme en una salida rápida, como hacía en otras ocasiones, me retuve, fui más tranquilo que otras veces, y pasé el primer kilómetro en 4:09. Notaba las piernas bien, así que no quise forzar.

domingo, 7 de octubre de 2012

USTED Y LOS SUYOS

D. Mariano, sale usted en Nueva York a vanagloriarse de todos los españoles que no se manifiestan, mientras que en Madrid, en las inmediaciones de la fuente de Neptuno, la Policía, esa que está compuesta por funcionarios, a los que usted y los suyos están masacrando a diario, golpean a manifestantes, a personas, padres, hijos, que están en contra de lo que usted está haciendo.
Tenga en cuenta, por si no lo sabe o no lo quiere saber, que cada día está más gente saliendo a la calle, porque usted y los suyos, subyugados a Europa y Merkel, están asfixiándonos económica y socialmente, y ahora también lo quieren hacer cortando nuestra libertad a expresarnos.
Cuando alguien dirige un gobierno debe tomar decisiones, como es el caso de usted y los suyos. Pero éstas, a mi entender y cada día el de más gente, equivocadas y contraproducentes, y con ello corre el riesgo, cierto, de sufrir el ataque en forma de manifestaciones de la masa social, que quiere defender lo que le corresponde o pedir aquello que cree que es justo.
Porque no es menos cierto que en estos diez meses, usted y los suyos, han machacado sin descanso al pueblo, a los trabajadores, a los jóvenes, han rematado todo el sistema de protección al ciudadano que existía en este país, ha destrozado el sistema público de educación y sanidad, aquel por el que generaciones enteras han estado peleando y tanto nos ha costado conseguir, y que usted juraba y perjuraba que iba a defender a ultranza. Menos mal.

sábado, 29 de septiembre de 2012

XXX CARRERA POPULAR SAN MIGUEL (22/09/2012)

Tras Peraleda, tras unos buenos entrenamientos, con mejores sensaciones que lo que venía arrastrando todo el verano, me apresté a enfrentarme a la Carrera de San Miguel, que este año celebraba su 30ª edición, y donde en la pasada edición conseguí subir al podio de mi categoría.
Sin embargo, este año sabía que no iba a ser igual, porque mi estado de forma no es el mismo que a estas alturas de la pasada temporada, a lo que hay que unir que tan solo se recogían dos categorías de veteranos. La de Veteranos A hasta los 40 años, y otra, la de Veteranos B, a partir de 41 años, donde se incluían todos los corredores que pasaran esta franja de edad. Viendo la gente que se presentó a la prueba, el objetivo, sencillamente, era imposible. Así que lo único, ir a correr y a intentar hacer un buen resultado personal.
Así, una hora antes de la carrera, me presenté en el Parque Municipal, donde se hacían las inscripciones, entregándome el dorsal número 365. Al instante, llegaron Antonio, Manolo y Güito y un poco después Jorge. Tras recoger todos los dorsales, nos fuimos a poner “guapos” para la carrera, y nos fuimos a calentar.
Dimos una vuelta por el circuito, para que algunos que nos acompañaban supieran cómo era, y al llegar a la altura de la Iglesia de San Andrés, un cambio, este año no se rodeaba el edificio, sino que se seguía por la calle peatonal, habiendo una valla, a la que había que dar un giro de 180º, no es lo mejor, pero es lo que hay.
Después, llego al parque, tras la vuelta de calentamiento y allí sigo saludando a otros corredores con los que coincido en otras pruebas, que ya son amigos, apareciendo nuestro compañero Fran.

sábado, 22 de septiembre de 2012

EL 15 DE SEPTIEMBRE EN MADRID

El sábado 15 de septiembre, me embarqué en uno de esos autobuses que las centrales sindicales pusieron a disposición de quienes quisieron ir a Madrid, a la gran cumbre social, la manifestación que iba a recorrer las calles de la capital de España, para pedirle a Rajoy escuche de una vez la voz del pueblo, y se plantee el ataque inmisericorde, intencionado, arrogante, contra el llamado Estado del Bienestar. No íbamos acarreados como cierto diario de este país, que presume de tener en su nómina de colaboradores al “insigne” Sostres; íbamos en un confortable autobús, con aire acondicionado, radio, ruedas y hasta con asientos, fíjate tú.
Como todo gobierno que se precie, da igual de uno u otro signo, cuando alguien le plantea una manifestación, la primera es la de negar la mayor, y para eso, siempre tiran por tierra las cifras de participación, y así la señora Cifuentes, cifró la participación en unas sesenta y cinco mil personas. Eso no se lo cree ni ella, porque si esas cifras fuesen así, cuando yo he corrido alguna prueba por Madrid, como el Maratón, con salida en el Paseo de Recoletos, según las clasificaciones finales, cruzamos la meta un mínimo de diez mil, y ayer este paseo estaba completamente ocupado desde Cibeles hasta Colón, con los tres carriles totalmente atestados de personas, además de las calles Génova, Goya, Gran Vía, Paseo del Prado y adyacentes. Pero, en fin, es lo que toca.

lunes, 10 de septiembre de 2012

X CARRERA POPULAR DE PERALEDA DE LA MATA (8 de septiembre de 2012)

Ha sido un verano largo, caluroso, con momentos en los que he llegado a pensar en abandonar esta afición mía de correr, porque ya son más de doce años peleando con el asfalto, con el aire, el agua, el frío. En los entrenamientos no conseguía avanzar adecuadamente, porque las sensaciones, cuando afrontaba los entrenos, no eran las mejores, porque la capacidad de sufrimiento no la encontraba por ningún lado, porque había días en los que pensaba que lo mejor era no salir. No era capaz de enlazar dos días seguidos de buenos entrenamientos, sino era cuando menos regular, el siguiente ya era malo; y a todo esto, viendo que las piernas solo entran en acción cuando llevaba cerca de quince minutos corriendo.
Para rematar el mes de julio, me tuvieron que sacar esa muela que me estuvo trastocando parte de mi primavera de competiciones, y vuelta al dique seco, una semana sin poder entrenar, así que volver a engancharse otra vez se convertía en un nuevo reto.
A pesar de no haber realizado demasiados excesos alimentarios, y haber entrenado con cierta asiduidad, he descansado, tal vez, demasiado, aprovechando mi mes de vacaciones de agosto, y he cogido unos kilos, de los que no parece que me vaya a desprender de forma fácil, y un cuerpo ancho requiere más esfuerzos.
Pero, tal vez, mi terquedad, mi casi obligación de salir, ha sido la que hasta el día de hoy me ha llevado a seguir corriendo, a seguir entrenando, persiguiendo alcanzar una buena forma para afrontar los retos que en el otoño y en el invierno se presentan. Nuevos medios maratones, tal vez el maratón de Valencia, o si no, en el ocaso de la temporada, allá por el mes de abril, afrontar el maratón de Madrid.

sábado, 18 de agosto de 2012

CUENTO (CASI) IMPOSIBLE III

El valle del Beludón, junto al lago del mismo nombre, donde tres de los grandes ríos de la zona vienen a morir, es el lugar elegido por las tropas atacantes, para apostar sus fuerzas. Allí, durante tres interminables jornadas, las fuerzas que quieren romper el orden establecido, han estado montando una pequeña gran ciudad. Durante estos tres días, cientos, miles de hombres, han ido llegando al lugar. Para el día señalado, a la hora indicada, todo debe estar preparado.
La ciudad, perfectamente cuadriculada, plenamente organizada, viste el terreno con grandes tiendas de lonas, de pieles, multicolores. Más arriba, bajo la arboleda, y cerca de la llegada del río Belinor, los caballos descansan en sus improvisados establos, perfectamente atendidos por los criados destinados a este menester, esperando ser utilizados para entrar en la batalla. Más allá, las zonas de entrenamientos de los guerreros. Y algo apartado, sobre la pequeña península que se forma sobre el lago, algo alejado, y a la vez, protegido, de la soldadesca, la zona noble, donde pernoctan el emperador y su séquito, junto al estado mayor de las tropas, los grandes generales, los estrategas, los que van a guiar las tropas hacia el seguro éxito que busca el gran Fara, el emperador, el grande, el cruel, el magnánimo, todos los calificativos le son de aplicación, según el momento en que te cruces con él. Le acompaña su hijo, su sucesor, Canfara, hombre más astuto, más vehemente, empiezan a asomar las barbas incipientes en su cara, sus ojos azules tienen la venganza, la sed de batalla, de conquista.