miércoles, 26 de octubre de 2011

RECORTES

Sanidad, educación, servicios sociales, han sufrido, están sufriendo y seguirán sufriendo, las ansias de recortes que esgrimen los dirigentes políticos, porque la situación económica no permite más dispendios.

Claro, eso parece muy bien, pero si uno analiza, someramente, no hace falta profundizar en exceso, se observa que cada día el número de políticos, de todas clases, concejales, alcaldes, miembros de Diputaciones, Mancomunidades y otros entes similares, que se liberan, que reciben un sueldo de las arcas públicas, crece y crece de forma exponencial. Y, claro, con tanto poder, y tantas decisiones que tienen que tomar, necesitan rodearse de una catelva de asesores, consejeros y personas varias, para que les ayuden, para que les hagan el trabajo, ya que los técnicos que existen en las plantillas no les valen, más que nada porque no se van a plegar a sus intereses.

Además, se asignan gastos de representación de forma desproporcionada, se adjudican prebendas inimaginables, que son excesivos para cualquier persona de la calle, y, encima, los coches oficiales crecen por doquier.

Resulta que no hay dinero público, pero se recapitalizan bancos y cajas, que están en condiciones económicas muy difíciles, y salta, en los últimos días, a la palestra informativa que consejeros de la Caja de Ahorros del Mediterráneo y de Novacaixa Galicia, entidades que han sido generosamente ayudadas con fondos públicos, porque estaban casi quebradas, han recibido cuantiosas indemnizaciones, por lo “bien” que lo han hecho. Dinero que ha salido de los bolsillos de los ciudadanos, los mismos a los que se les está recortando la calidad en la educación, en la sanidad y en los servicios asistenciales.

Y digo yo, ¿porqué se ayuda a las entidades financieras, culpables, en gran medida, de lo sucedido, y no se ha hecho lo mismo con las empresas, que son las que generan empleo de verdad, y se las ha dejado caer, sin miramientos?

martes, 18 de octubre de 2011

ESOS PERROS, ESOS DUEÑOS

Uno, cuando sale a correr, se tiene que enfrentar a diversos factores, uno es el factor físico, es decir, el recorrido, si es llano, si tiene cuestas, si es en bajada, si es piedra, tierra o asfalto. Otro es el meteorológico, frío, calor, agua, viento. Y otro es el inherente al propio corredor, cansancio acumulado en el día, si es por la tarde, la predisposición para correr ese día, y la capacidad de recuperación. Y por último, está el tipo de entrenamiento, si es fondo, series, cambios de ritmo, etc.

Así que con toda esta suma de factores, uno se lanza a entrenar, a correr. Todos los ingredientes metidos en la coctelera, y a por la jornada de entrenamiento, uno más en la temporada, uno menos de cara al próximo objetivo, maratón, medio maratón o carrera popular.

Pero cuando uno sale a correr, no cuenta, en un principio, aunque luego la experiencia te hace que lo tengas en mente como otro factor, que es el de la educación de la gente, bien cuando van en coche y pasan junto a ti sin percatarse o no querer percatarse de tu presencia. Si llueve o ha llovido, te vas a tragar el charco por el que pasa. Si vas por un camino mascarás el polvo que deja inmisericorde a su paso. Si la calle o el camino es estrecho, el pasará y tu te esperarás, faltaría más.
Pero luego están esos que se llaman personas, humanos, que suelen salir acompañados de una criatura llamada perro, y en ese momento desconoces quién es más animal de los dos. Porque es verte correr y el perro, que está suelto, y en alguna ocasión, las menos, con el dueño al lado, se lanzará a por ti, con desaforados ladridos, intimidatorios, que te hacen pararte o reducir la marcha.

sábado, 8 de octubre de 2011

MEDIO MARATON CIUDAD DE TALAVERA (2 DE OCTUBRE DE 2011)


Lo conseguí. Mi idea de llegar a hacer la Media Maratón de Talavera de la Reina, en un tiempo de 1 hora 25 minutos se cumplió. Aunque bien es cierto que hubo momentos en que pareció que eso no se iba a lograr.

Acabado San Miguel, vinieron cuatro jornadas de entrenamientos. Empezando por el mismo domingo, luego el martes y el miércoles, y el jueves, después del masaje, primero de esta temporada, salí a hacer 10 kilómetros. El sábado, día antes de la carrera, realicé un entrenamiento de reactivación, 6 kilómetros en 28 minutos y todo listo para el gran día.

Cambié toda mi rutina que venía realizando todos los años anteriores, cuando me acercaba a una media maratón, que era entrenar los martes, miércoles y viernes; así me lo aconsejaron, y parece que el resultado ha sido bueno.

A las ocho de la mañana del domingo, fiestas de San Miguel en Navalmoral, y con bastantes jóvenes por la calle, emprendimos el viaje a la ciudad de la cerámica. Ciudad sobre la que guardo un gran recuerdo, porque fue la primera media maratón que realicé por debajo de una hora y media, allá por el año 2004. Desde entonces, ya he bajado bastantes veces.

Una vez llegados allí, la misma liturgia de todas las carreras, recogida de dorsal, acompañar a los compañeros para tomar un café o un zumo, y después cambiarse y calentamiento. Dentro del calentamiento visita a la zona donde se bifurca la carrera de 10 km. y la media maratón, ya que allí a mi amigo Juli le equivocaron en la pasada edición, y echaron al traste una de sus mejores carreras. Así que esta vez no quería que ocurriese.
Después, a la línea de salida. Más de 550 corredores, que iban a tomar parte, bien en la media, bien en la carrera de diez mil metros, creando una mayor masa humana. Pistoletazo de salida, y todos a correr. Una buena salida, y me coloco bien. Km. 1, 3:57, como siempre, fuerte, y es que, se quiera o no, en la salida siempre se sale rápido para colocarse bien. Luego, poco a poco, vas evolucionando hacia tu lugar natural. Km. 2, 3:58, Km. 3, 4:05, y en ese momento alcanzo a Noelia Muñoz y Francisco Mora, de Don Benito. Lo cierto es que sorprende la posición de Paco, porque vale mucho más que donde está, pero a mis preguntas, me dice que está acompañando a Noelia, para que lleve un buen ritmo. Después les dejo y me marcho por delante de ellos.  

martes, 27 de septiembre de 2011

CARRERA SAN MIGUEL

Después de la carrera de Peraleda, y con la autoestima por las nubes, con ese tercer puesto logrado, cierto que en una carrera en la que habia a priori poco nivel, seguí entrenando con más ilusión, y es que, se quiera o no, un podio es un podio.
Sábado por la mañana, 13 kilometros en 58:30 y con buenas sensaciones, poco apretar y buen final. Parece que la cosa va bien.
El domingo, prueba de fuego, entrenamiento con Juli hasta la Finca de Torviscoso, ritmo muy alto, al principio lo aguantaba, pero la vuelta se me hizo cuesta arriba, más que por las cuestas por el ritmo que no era capaz de aguantar, pero tener a Julián a mi lado hizo que aguantase lo que yo solo no hubiese sido capaz, de no tener compañía. Al final 21,6 km en 1 hora 36 minutos, a 4’30”, algo increible para mí. La tarde, el día fue muy pesado, muy largo, las piernas cansadas, pero, por otra parte, satisfecho de hacer lo que hice.
Y a los dos días siguientes, sea por ese entrenamiento o por la llamada supercompensación que se consigue con un entrenamiento de estos, hizo que la semana empezara a progresar más y más, lo entrenamientos se hacían ya, sin problemas, por debajo de 4:30, algo que me estaba costando conseguir, y ahora lo hacía sin esfuerzo. 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

VERANO Y PERALEDA


Después de correr la Milla de Almaraz, con un crono similar al año pasado (solo dos segundos mejor), seguí con mi rutina de entrenamientos. El domingo, en vez de entrenar por la mañana, y habiéndome levantado tarde, lo dejé para las horas vespertinas. Y así lo hice.
Luego vino una semana con bajada de temperaturas y cambio de tiempo, con tormentas, lluvias, y en esas me vi yo metido. Y es que el martes, estuvo lloviendo por la tarde, y de pronto dejé, por lo que decidí salir, y así lo hice. El tiempo nublado, las posibilidades de lluvia estaban ahí, y salí a correr, quería hacer catorce kilómetros, y allí me fui, enfilé los siete kilómetros y me dí la vuelta, iba por el camino de La Hilera, y llovía un poco, así se puede correr; salgo al Cordel, deja de llover… pero solo cinco segundos, en ese momento el cielo se abre, el agua me pega en las piernas como cuchilladas, me tengo que parar, me meto debajo de un árbol, miro el panorama, no se ve a lo lejos, así que me veo obligado, viendo como está la cosa, en llamar a mi mujer para que venga a recogerme. Se quedó el entrenamiento en unos doce kilómetros. Así que tuve que hacer los catorce al día siguiente, y los hice en muy buen ritmo.

domingo, 18 de septiembre de 2011

VERANO Y ALMARAZ

Después de la carrera de Romangordo, y con la satisfacción de haber hecho una buena carrera, con mejores sensaciones que las que yo esperaba, seguí avanzando día tras día en mis entrenamientos, aunque sigo con las mismas sensaciones. Calor, agobio, cansancio son palabras que figuran en mi particular diccionario.
Cuando no era el calor, aparecía el agobio, o si no, para rematar, el cansancio, factores que me impedían hacer varios días seguidos de buen entrenamiento.
Eso sí, conseguí, algún que otro día levantarme temprano, por lo que pude compaginar fondo y piscina. No fueron muchos días pero algo era algo.
Las dudas que había sobre la fecha de la Milla Urbana de Almaraz, que no tenía fijado aún ningún día, fueron disipadas. Días 27, sábado, por la tarde. Para las categorías inferiores empezarían a partir de las 19:30 horas, mientras que para las categorías superiores, absoluta y veteranos, sería a las 21:15, con la caída del sol, y la llegada de la noche, ya que esta prueba, de 3.218 metros, se encienden a lo largo del circuito, al que hay dar un total de cuatro vueltas, dando un ambiente más impactante a la carrera.

jueves, 8 de septiembre de 2011

VERANO Y ROMANGORDO

Una gran temporada echó el telón en el mes de mayo, y después de la marcha a Jarandilla, descanso total por tres semanas, veintiún días, con sus días y sus noches, y es que la pasada temporada conseguí lo que hasta entonces no había sido capaz, completar una maratón sin pararme, sin agobios, con buenas sensaciones, lo que no había conseguido en las cinco anteriores, y si a esto se une que además mi anterior marca (3:21:20) cayó fulminada en el incomparable marco del Estadio Olimpico de Sevilla por una, para mí, estratosferica marca de 3:03:07, lo que para mí era una gran utopía hasta entonces, ya que quería rondar las 3 horas 10 minutos.
Además realicé ocho medias maratones, y quitando una, de montaña, el resto las conseguí hacer por debajo de la hora veintinueve minutos, con lo que ya sumo cuarenta y cuatro.
Ya empecé a atisbar problemas en mi pierna derecha, lo que hizo que tuviera que pararme más de una vez, una vez terminada la Media Maratón de Madrid, y así desdeñar la posibilidad de poder hacer el Maratón de Madrid, y así lo viví de espectador, otra experiencia, sin duda.
¿Objetivos para la presente temporada?. Hacer, al menos, seis medias maratones, para llegar a la cifra total de 50 medias, todo un reto, e intentar hacer la Maratón de Barcelona, en el mes de marzo, porque la que se prevé para este trimestre, no la veo factible, a tenor de las sensaciones que tengo en los entrenamientos.

lunes, 18 de julio de 2011

EURODIPUTADOS DE ALTOS VUELOS

Este es un elocuente artículo publicado en la TRIBUNA DE LOS SERVICIOS A LA CIUDADANIA del sindicato FSC – CCOO

POLITICOS DE ALTOS VUELOS
Los eurodiputados parecen ser una casta especial. En medio de una crisis económica que parece no tener fecha de caducidad ellos se niegan a apretarse el cinturón. Al menos si ese cinturón va en el asiento de un avión perteneciente a la clase turista.
Aunque sus señorías no se cansan de lanzar mensajes en favor de la austeridad y de los necesarios ajustes económicos para hacer frente la crisis, ellos parecen ser los primeros en desoír esos consejos. Así en una votación celebrada el pasa do 6 de abril, 402 eurodiputados de los 736 con que cuenta la Cámara rechazaron una enmienda del grupo Izquierda Unitaria y Los Verdes que pedía comprar "billetes de avión en clase turista para los vuelos de duración inferior a cuatro horas".
Esos diputados que abogan por rebajar los salarios de los trabajadores, abaratar el despido y dar mordiscos al Estado del bienestar, son los mismos que luego no pueden renunciar a privilegios como los de volar en primera clase.